Qué compra una empresa cuando compra un sitio web
Encargar un sitio web es comprar un activo comercial con costo anual, no un archivo terminado. Qué cubre el precio de construcción, qué costos siguen después de la entrega y quién responde por el sitio.
Contenido
Una empresa que compra un sitio web compra un activo comercial con costo recurrente, no un archivo terminado. La construcción es una factura única. El hosting, el dominio, los parches de seguridad, los cambios de contenido y la medición siguen cada año que el sitio está en línea, y alguien debe responder por ellos.
Puntos clave
- El precio de construcción cubre la construcción. Hosting, dominio, actualizaciones de seguridad y cambios de contenido son costos recurrentes que empiezan en el lanzamiento.
- El software del sitio se actualiza en su calendario. WordPress publicó la versión 4.4.2 como release de seguridad el 2 de febrero de 2016 y pidió actualizar de inmediato las versiones anteriores.
- Google usa la compatibilidad móvil como señal de posicionamiento en búsquedas móviles desde el 21 de abril de 2015: un sitio solo para escritorio pierde visibilidad, no solo comodidad.
- Quien visita decide rápido. El análisis de Nielsen Norman Group sobre más de 205.000 páginas encontró que los primeros 10 segundos deciden si la visita continúa.
- Registra el dominio y el hosting a nombre legal de la empresa. Recuperar un dominio de un proveedor anterior cuesta más que el dominio.
Qué cubre realmente el precio de construcción
Un presupuesto pone precio a un trabajo definido: investigación, estructura, diseño, desarrollo, carga de contenido y lanzamiento. Ese trabajo termina en una fecha. Las obligaciones que crea, no.
Desde el lanzamiento, el sitio vive sobre una infraestructura que cambia sin pedir permiso: el gestor de contenidos publica correcciones, el stack de hosting se actualiza, los navegadores cambian lo que aceptan. Alguien tiene que aplicar esos cambios, y cuando la respuesta a "quién" es nadie, el sitio se degrada en silencio durante meses.
WordPress publicó la versión 4.4.2 el 2 de febrero de 2016 como actualización de seguridad, con la corrección de un problema de server-side request forgery y de una redirección abierta, y pidió actualizar de inmediato los sitios en versiones anteriores (WordPress.org).
Fue un mes normal, no una emergencia. Conviene presupuestar varios al año.
Los costos que no aparecen en el presupuesto
Cinco partidas se repiten aunque nadie las haya planificado: dominio, hosting, certificado TLS, actualizaciones de software y cambios de contenido. Las tres primeras cuestan dinero. Las dos últimas cuestan atención, más difícil de recuperar después.
Los certificados sí se abarataron. Let's Encrypt eliminó el requisito de invitación para emitirlos gratis el 3 de diciembre de 2015, y el cifrado dejó de ser una partida de gasto en la mayoría de sitios pequeños. No dejó de ser una tarea: caducan en un calendario fijo y la renovación hay que automatizarla y verificarla.
El contenido es el costo que sorprende. Cambian los precios, el equipo y los horarios. Un sitio que nadie puede editar termina desinformando sobre el propio negocio.
Dale al sitio un trabajo comercial concreto
Antes de empezar el diseño, define qué tiene que hacer el sitio en términos comerciales: generar consultas cualificadas, tomar reservas, publicar precios vigentes o reducir llamadas repetitivas. Un trabajo principal, escrito y acordado.
Esa frase decide la estructura, el contenido y la medición. Sin ella, la revisión se convierte en una conversación sobre gustos, y el gusto no tiene criterios de aceptación.
Nielsen Norman Group analizó más de 205.000 páginas web y más de dos mil millones de mediciones de permanencia: los primeros 10 segundos de la visita deciden si el usuario se queda, y las páginas que superan los 30 segundos suelen conservar la atención varios minutos (Jakob Nielsen, 11 de septiembre de 2011).
El móvil es el punto de partida, no una versión
Google anunció en febrero de 2015 que la compatibilidad móvil pasaría a ser señal de posicionamiento en las búsquedas desde móvil, y aplicó el cambio el 21 de abril de 2015. Un sitio que solo funciona en pantalla de escritorio no es únicamente incómodo en el teléfono: posiciona peor ante quien busca desde el dispositivo que lleva encima.
El tráfico sigue a la red. La UIT contabilizó 3.200 millones de personas usuarias de internet en 2015, con el 43 % de la población mundial conectada y una penetración de banda ancha móvil del 47 %. En Honduras y Centroamérica ese crecimiento llega sobre todo por redes móviles.
Google convirtió la compatibilidad móvil en señal de posicionamiento para las búsquedas desde móvil en todo el mundo el 21 de abril de 2015, tras anunciarlo en febrero de 2015 (Google Webmaster Central Blog).
Quién responde por el sitio después del lanzamiento
Registra el dominio a nombre legal de la empresa, con un correo corporativo como contacto administrativo, y haz lo mismo con el hosting y la cuenta de analítica. No es desconfianza hacia el proveedor: es lo que convierte un cambio de proveedor en una decisión y no en una negociación.
Después, nombra dentro del negocio a una persona responsable del sitio: renovaciones, actualizaciones, contenido y la revisión mensual de lo que produjo. Una responsabilidad sin nombre no es una responsabilidad.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe presupuestar una empresa para el sitio después del lanzamiento?
Conviene reservar una partida anual recurrente, dimensionada según lo que el sitio tenga que hacer. Una página de contacto necesita hosting, dominio y ediciones puntuales. Un sitio que recibe pedidos necesita monitorización, copias de seguridad y alguien que responda cuando falle en plena demanda.
¿Un sitio barato sale caro?
No de forma automática. Sale caro cuando el precio excluye el trabajo que mantiene el sitio útil: actualizaciones de seguridad, cambios de contenido y medición. Compara dos presupuestos por lo que ocurre en el segundo año y pregunta a cada proveedor qué seguirá haciendo en el mes trece.
¿A nombre de quién debe estar el dominio?
De la empresa, con su razón social y un correo corporativo como contacto administrativo. Un proveedor puede gestionar un dominio sin ser su titular. Un dominio registrado a nombre de un proveedor anterior es la razón más frecuente por la que una empresa no puede mover su sitio.
¿Qué se mide en los primeros seis meses?
Se mide contra el trabajo definido antes de construir: consultas, reservas o llamadas evitadas. Anota la cifra, de dónde vino y qué pasó después. Un gráfico de tráfico sin columna de resultado no dice si el sitio paga su operación.
Por dónde empezar
Define primero el trabajo comercial, acuerda después el costo anual de operación y discute la construcción al final. Un presupuesto que solo cotiza la construcción no está mal: está incompleto, y el hueco se ve en el mes siete. Seis meses después del lanzamiento sabrás algo que hoy no puedes saber: si el sitio produce el resultado para el que se construyó, o solo tráfico que no va a ninguna parte.


